Hipoclacemia

  • ¿Qué es la hipocalcemia? La hipocalcemia es un trastorno producido por la disminución de los niveles de calcio en sangre. El calcio es un mineral necesario para el correcto funcionamiento del organismo (véase apartado de hipercalcemia).

    Causas La hipocalcemia puede ser debida a déficit de vitamina D, déficit de magnesio, alcoholismo, tratamiento con bifosfonatos, insuficiencia renal crónica, tumores (síndrome de lísis tumoral, la quimioterapia rompe las células muy rápidamente), trastornos sanguíneos como leucemia, fármacos, hipoparatiroidismo postquirúrgico…

    Síntomas La clínica característica es la irritabilidad neuromuscular que se manifiesta con: hormigueos, calambres, adormecimiento de los dedos y de los labios, aumento de reflejos,  espasmos o movimientos repetidos e involuntarios de las manos y pies (espasmo carpo-pedal), de la cara, especialmente de la comisura bucal al percutir por delante de la oreja (signo de Chvostek) y de las manos, muy doloroso, cuando con se mantiene unos minutos el manguito para la toma de la tensión arterial por encima de la presión arterial sistólica (signo de Trousseau).  En los casos graves se observan contracciones dolorosas de los músculos de las extremidades (tetania), en los músculos de la nuca o el dorso (opistótonos) y convulsiones generales o focales.  También puede dar lugar a trastornos mentales, manifestados como irritabilidad, confusión, depresión, episodios de angustia, desorientación; y cardíacos, sobre todo arritmias. Cuando la hipocalcemia se mantiene en el tiempo, esto es, se hace crónica, puede dar lugar a la formación de cataratas con las consiguientes alteraciones visuales derivadas.

    Diagnóstico El diagnóstico se realiza con la historia clínica tras la recopilación de los antecedentes personales y familiares del paciente, la exploración física y la medición de los niveles de calcio en sangre.  Para establecer la causa es necesario hacer otras determinaciones en sangre y orina , como PTH, vitamina D, magnesio, fosfato, etc.

    Prevención La prevención de la hipocalcemia se basa en la adecuada ingesta de calcio (sésamo, moluscos, sardinas, salmón, lácteos) y vitamina D.

    Tratamiento El tratamiento depende de la gravedad de la hipocalcemia.  En los casos leves bastaría con dieta rica en calcio o suplementos de calcio y vitamina D  En los casos graves puede ser necesaria la hospitalización para administrar sales de calcio intravenosas.