Déficit de vitamina D

La Vitamina D, es una vitamina soluble en grasa por lo que se almacenan en el tejido graso del cuerpo. La función principal de la vitamina D es ayudar al cuerpo a absorber el calcio de la dieta y a mantenerlo en el hueso.

¿Qué es la deficiencia o falta de vitamina D?  La falta de vitamina D, se produce cuando el cuerpo no dispone de suficiente vitamina D, siendo un problema para la absorción de calcio y otras funciones importantes en el cuerpo, principalmente a nivel del hueso.

La causa fundamental, es una baja ingesta de vitamina D con la dieta junto a la exposición solar inadecuada, especialmente en niños pequeños y adultos mayores en época de invierno. Otras causas son las enfermedades del intestino que impiden que la vitamina D se absorba normalmente como: en la Enfermedad Celíaca, enfermedad de Crohn, Fibrosis Quística y cirugías como el by-pass gástrico.

También se produce deficiencia de vitamina D cuando existe una incapacidad para procesar la vitamina D a causa de enfermedades crónicas del hígado o del riñón, o por falta de las enzimas o sustancias, necesarias para su metabolización. Existen formas familiares con estas alteraciones enzimáticas aunque son mucho menos frecuentes.

Síntomas La mayor parte de los pacientes son asintomáticos. En casos severos los huesos son débiles o blandos, por lo que se producen deformidades, o fracturas frecuentes. También dolores óseos, debilidad muscular, calambres etc. Esta debilidad muscular favorece la probabilidad de sufrir caídas. Las formas clínicas más graves son el raquitismo en la infancia y la osteomalacea en el adulto.

Diagnóstico El diagnóstico se realiza mediante una analítica sanguínea para ver si tiene suficiente vitamina D. La prueba no se debe realizar de rutina. Solo deben hacérsela personas consideradas en situación de riesgo de tener un déficit principalmente:  Niños malnutridos, por enfermedad o porque proceden de países con mala alimentación. Personas que pasan la mayor parte del tiempo en espacios interiores (por ejemplo ancianos encamados o residentes en zonas con poco sol, residencias de ancianos etc.). Tienen problemas de salud que afectan al aparato digestivo (como la enfermedad celíaca) que les dificulta absorber vitamina D. Presentan osteoporosis, que debilita los huesos (véase apartado de Osteoporosis). Se fracturan los huesos muy fácilmente, por ejemplo al caerse.

Prevención y tratamiento Prevenir la falta de vitamina D se realiza con la dieta y la exposición controlada al sol.  Alimentos ricos en vitamina D: Lácteos, productos lácteos enriquecidos en vitamina D y pescados grasos. Leche, yogur, zumos o cereales enriquecidos con vitamina D, salmón o caballa cocidos, atún, aceite de hígado de bacalao. Exposición solar sin excesos por el riesgo de cáncer de piel.

Tratamiento. El tratamiento de la falta de vitamina se realiza siempre con fármacos. Suplementos de vitamina D: los expertos recomiendan en la mayoría de los adultos 800 UI de vitamina D por día. En niños pequeños 400 UI/día desde los primeros días de vida.  El tipo y dosis de suplemento adecuado para usted dependen de sus problemas de salud y de otras medicinas que tome, por lo que esta indicación debe realizarla siempre su médico.  Durante el tratamiento es importante consumir calcio, al menos 1000 mg en mujeres premenopáusicas y 1200 mg en las postmenopáusicas.